Extraño tu sonrisa,
que alegraba mi día...
extraño tus palabras,
las que siempre animaban mi vida...
Extraño tus miradas,
las mismas que cómplices nos hacían...
extraño tus abrazos,
los que demostraban que me querías...
Extraño tu simpleza,
la que me hacia enamorarme de ti
Pero más extraño tus besos,
que eran los que me hacían vivir...














